En Caño Cristales, en el Parque Nacional
Natural Sierra de la Macarena-META, el arcoíris se derritió. Aparece cuando
la lluvia y el sol se fusionan. Una lotería, dirían algunos. Pero en
este escenario natural, extraviado entre la cordillera Oriental, el
Llano y la selva, es un fenómeno meteorológico tan recurrente entre
julio y diciembre –temporada de lluvias– que no hacen falta las
predicciones del clima.
Es una batalla de colores. Esa
que todo niño dibujó en un papel dándole forma de arco. Pero en esta
zona, en el departamento del Meta, tiene un ingrediente único: no sube
hacia el cielo sino que baja y se sumerge en el agua.
Sí, se diluye esparciéndose en este río que produce una ilusión óptica
de cinco colores: rojo, amarillo, verde, azul y negro. Un río que da
vida a la macarenia clavígera, la planta que lo convirtió en uno de los
atractivos turísticos naturales más preciados de Colombia y que cuando
se seca no deja rastro alguno.




